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El Conejo Deformado es un grupo de jóvenes de entre 17 y 20 años con una única cosa en mente, hacer reir.

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- Cuentos de Ayer, Hambre pa Mañana. Cuentos clásicos... un poco diferentes. Todos los viernes.

viernes, 14 de marzo de 2008

Cuentos de Ayer, Hambre pa Mañana (13)

"Never Say Seven Again"

("Los Siete Cabritillos")

SEGUNDA PARTE.




- Así que...Eres meteorólogo, ¿eh?. Preguntó John Stream apartando momentáneamente los ojos del camino.

Era la octava vez que le hacía esa pregunta. El cabritillo era de esa clase de personas que no pueden permanecer calladas durante un trayecto en carro. No soportaba los periodos de silencio, por lo que había recurrido a mil temas estúpidos para matar el tiempo que les quedaba hasta llegar al almacen. Había comenzado con los resultados de las últimas Peleas de Pollos (deporte nacional), después seguido con el peligroso mundo de la política (con preguntas como "¿La reina se quitará la corona para irse dormir?" "¿Y para bañarse?") y ahora, sin ningún otro tema con el que llenar el tiempo, había recurrido, una vez más, a preguntar el oficio de su interlocutor.

"No me extraña que se hiciera terrorista", pensó Wolf, "Estoy convencido de que ya ha matado a más de uno, ¡Pero de aburrimiento! Aunque, en lugar de eso, contestó:

- Sí. El mejor que puedas encontrar.

- Debe ser un trabajo muy aburrido.- Opinó Stream- Siempre tomando notas y recordando a los ciudadanos cuándo han de llevarse el paraguas.

- Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo.- Improvisó Wolf sin muchas ganas de conversar con el cabrito.

Wolf comenzó a plantearse qué haría en cuanto llegaran al almacen. Probablemente seguría actuando para ganarse la confianza de los otros seis Cabritillos y así conseguir llegar hasta la gran lupa. Una vez allí, se las ingeniaría para noquear a todos los esbirros anónimos al servicio de los terroristas, destruir de manera elegante y vistosa la lupa y, al final, quedarse con la chica (ya que SIEMPRE había una chica). Y todo sin despeinarse.

- ¿Va a llover, verdad?- Dijo el cabrito, haciendo que Wolf perdiese el hilo de sus pensamientos.

- ¿Cómo dice?- Contestó Wolf, y miró al cielo. No había una sola nube en él.

- Digo que creo que va a llover. En mi ciudad natal, mis hermanos y yo jugábamos a saltar el potro. Al menos lo hicimos hasta que este corrió llorando a su madre y ambos se mudaron a la ciudad vecina...-Divagó Stream.- El caso es que siempre que el cielo estaba despejado pero el aire era húmedo (como lo es ahora) llovía en apenas un par de minutos, a veces incluso en menos.

- No diga tonterías, hombre.- Le contradijo Wolf.- hacía tiempo que no veía un cielo tan despejado. Debería visitar los Reinos Unidos. Allí hay ciudades en las que la nieba no deja que te veas los pies.

- ¿Usted cree que no lloverá?- Se sorprendió el Cabritillo.- Yo le hablo por experiencia, siempre que el tiempo estaba así...

-Pero bueno.- Le interrumpió Wolf, fingiendo estar ofendido.-¿Quién es el experto aquí, usted o yo?

- U-usted, pero...

- No permitiré que ningún mequetrefe de tres al cuarto como usted cuestione mis conociminetos sobre meteorología.- Exclamó Wolf.- Si desea precisar de mis servicios, será mejor que confíe más en mi de ahora en a... de ahora en...

Pero no valía la pena terminar la frase. De repente, como si se las nubes se hubiesen materializado directamente encima de ellos, una fuerte lluvia comenzó a caer con fuerza sobre el carro. Wolf vió como Stream, fingiendo que seguía observando la lluvia caer, movía la mano derecha hacia un pequeño compartimento junto a su asiento.
Con la velocidad del rayo, Wolf sacó del interior de la chaqueta de su smoking una pequeña ballesta, preparada para ser manejada con una sola mano. Al apuntar al cabritillo, el arco de esta se desplegó.

- Yo que tú mantendría las manos en las riendas, amigo.-Le amenazó Wolf sin dejar de apuntarle.

- Mierda.- Maldijo Stream.- ¿No eres meteorólogo, ¿verdad?

- No lo soy, pero puedo predecir una lluvia de flechas sobre tu cabeza si haces un sólo movimiento brusco.

- Vale, lo capto.- Dijo Stream, con enojo. Luego añadió- ¿Al almacen?

- Por supuesto- Contestó Wolf, sonriendo victorioso.

Durante un momento solo se oyó el sonido de la lluvia al caer.

- ¿Sabes que es la primera vez que conduzco con un lobo con una ballesta?- Comentó Stream.

- ¡Cállate y conduce!- Ordenó James Wolf.




La lluvia segía callendo con furia, aunque James Wolf y su obligado colaborador, John Stream, acababan de llegar a las puertas del almacen.
Extrañado, Wolf observó que la puerta carecía de mirilla. En lugar de eso, en mitad de la puerta, mucho más abajo, había un extraño orificio circular.
Todabía apuntándole con la ballesta, Wolf se volvió hacia el cabrito:

- Ábrela.- Le ordenó.

- No es tan fácil.- Replicó el Cabrito, hastiado.- Tenemos una compleja contraseña y un sistema de seguridad infalible para evitar que amenzas como tú nos arruinen el plan.

- Entonces creo que tendrás que hacerme una demostración.- Dijo Wolf acercando la ballesta a la sien de Stream.

Al ver que la flecha se acercaba peligrosamente a su cabeza, Stream decidió colaborar.
Con el puño derecho, el cabritillo realizó una serie de golpes rítmicos en la puerta metálica del almacen y esperó. Cuando Wolf comenzaba a creer que el terrorista le estaba tomando el pelo, escuchó sorprendido como alguien al otro lado de la puerta le contestaba con una serie diferente de golpes rítmicos.

- Abreme Mike.- Dijo John Stream, y luego miró a Wolf, quien le hizo una seña para que continuara.- Soy Johnny.

- ¡Menos mal que has llegado!- Dijo aliviado Mike al otro lado de la puerta.- Ya nos estábamos preocupando. ¿Conseguiste traer a un meteorólogo?

El cabritillo miró a Wolf, quien sonreía con la ballesta en la mano.

- Sí Mike, lo traigo. Déjame entrar.

- ¡Genial!- Exclamó Mike.- Pero antes de entrar, tendrás que introducir el "código de seguridad".

- ¡Oh, vamos Mike!- Se quejó John.- ¡Sabes que soy yo!

- Mamá ha salido y no le gustaría saber que te dejé entrar sin hacerte introducir el código, Johnny...

- Pero...

- ¡Enseña la patita por debajo de la puerta!

-Mmmfff...¡Está bien!- Cedió el terrorista.

A regañadientes, John Stream se subió la manga de la empapada camisa e introdujo el delgado brazo a través del extraño orificio. Luego esperó un momento.

-¡Eh, ese anillo es mio!- Dijo Mike.

-¡Abre la puerta de una maldita vez!- Gritó John.

Con un irritante chirrido, la puerta comenzó a abrirse lentamente. El viento irrumpía en la entrada del almacén trayendo la lluvia consigo. De pie, frente a ellos, se encontraba un cabritillo con gafas, algo mas menudo que su hermano. Al principio sonrió, mirando a John. Luego se percató de la presencia de su acompañante y, acto y seguido, de la ballesta que sujetaba.

- ¡Pero qué diablos...!


- Ni una palabra mas o te convierto en un colador andante.- Dijo Wolf apuntando hacia los dos hermanos, quienes se habían colocado uno al lado del otro. Luego sonrió- No querrás molestar a tus otros hermanos con tus grititos, ¿verdad?

- ¿Quién demonios eres?- Preguntó Mike, ahora con los brazos en alto.

- Me llamo James Wolf, y me gustaría echarle un vistazo a esa lupa vuestra.- Contestó este, divertido.

- ¡James Wolf!- Repitió Mike. Luego se volvió hacia su hermano.- ¡Imbécil! ¿No escuchaste a mamá? ¡Ella dijo que era posible que él viniese! ¡Ya verás cuando llegue!

- ¿Mamá?- Inquirió Wolf, pero su pregunta fue absorvida por los gritos del cabrito:

- ¿Cómo iba a saber que era el mismo Wolf? ¡Dijo que era un gran meteorólogo!

- ¿Cómo? ¿Que te engañó sin utilizar siquiera un nombre falso! ¡ Entonces eres doblemente imbécil! ¡Mamá va a matarte!

- Perdona- Intervino Wolf, que se sentía desplazado- ¿Quién es má...

- ¡La culpa es tuya por no entender los golpes de la puerta!- Exclamó John, enfadado- Cinco golpes seguidos y dos muy separados entre sí. ¡Eso quiere decir que me están obligando a llamar!

- No.- Le contradijo Mike.- Eso quiere decir que te estás meando. ¡Cómo puedes ser tan inutil! ¡Debía haber ido Jeremy, como acordamos en un principio!

- No digas tonterías. Estoy seguro de que esa combinación de golpes quiere decir que me están obligando a hacer algo Repuso John, aunque parecía un poco inseguro.- Cuanto venga mamá me...¡Mamá!- Exclamó de repente.

Mike siguió la mirada de su hermano, luego añadió:

- ¡Mamá!

- ¿Mamá?- Se extrañó Wolf, quien se había perdido totalmente en la conversación.

¡CLANK!

James Wolf cayó al suelo, inconsciente. Detras suya, una bella mujer vestida con una caperuza roja volvía a meter la palanca dentro de la cesta de donde la había sacado.

- Niños- Dijo Caperucita.- ¡Mamá ha vuelto!


Continuará...


Para los que le gustó este anuncio tanto como a mí:



Nota de Macafú:


Coincidiendo con la aparición de "la señorita de la capucha colorá" en este cuento, aprovecho para anunciaros que el primer cuento que escribí, es decir, el de Caperucita Roja, cambiará el nombre "original" en inglés que le puse. El motivo es que nunca me convenció plenamente este título, ya que los demás son todos juegos de palabras (normalmente in english) y me gustaría que este también lo fuese. Es una bonita tradición que, dicho sea de paso, me encanta.
Se que es un tanto irregular que, pasados tantos meses, cambie el título de un cuento, pero el ser el autor de los mismos te da derecho a esta clase de privilegios.

Sin más preámbulos, os comunico que

“The Tale of a Bad-Mannered Girl and Her Flashy Hood”

(“Caperucita Roja”)

Se llamará a partir de hoy:

“Red Hood Chili Peppers”

(“Caperucita Roja”)



¡Hasta la semana que viene!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta lo de "es la primera vez que conduzco con un lobo con una ballesta" XD

David Saltares dijo...

La verdad es que el cambio es muy acertado y, como bien dices, eres el autor y puedes hacer lo que te salga.

Saludos.

www.sioncity.wordpress.com